Durante un fin de semana, te invito a salir de la ciudad y sumergirte en un entorno natural que invita a la pausa, la observación y la escritura.
Entre caminatas suaves, paisajes abiertos y momentos compartidos, vamos a habilitar un ritmo distinto para que la escritura emerja con libertad, en diálogo con el cuerpo, el paisaje y los otros.